El mar calmo, la reluciente arena encendida con un sol salpicando sus hermosas playas, palmeras que con la brisa se mecen al son del mejor ritmo antillano... estamos en Curacao, cuna de una muy amplia variedad de culturas que empaparon el Caribe en la epoca de su colonizacion. Esta mistura de holandeses, ingleses, africanos, españoles y judios hacen de esta isla un verdadero paraiso multicultural.
Esta es una de las razones por las cuales el visitante encuentra una y mil opciones a la hora de elegir esta, la mayor isla en tamaño de las Pequeñas Antillas tambien llamadas Antillas Holandesas. Es que la variedad es muy rica, partiendo de su capital, Willemstad, y en ella su historico centro declarado Patrimonio Historico de la Humanidad por UNESCO en el año 1997. En este centro se encuentra la mas antigua congregacion judia de las americas, la Mikve Israel Emanuel, una sinagoga pintada actualmente de un muy hermoso amarillo limon. En ella, encontrara simbolos intactos de la llegada desde el mismo Egipto de los israelitas, en el Museo Historico y Cultural Judio, antiquisima residencia rabina que queda cruzando el patio.
De alli podremos cruzarnos hasta el Museo Kura Hulanda, donde con calma deberiamos tomarnos su recorrida, ya que encontraremos una muy realista muestra del comercio de esclavos en la isla hace ya varios siglos. Este es uno de los muchos museos que podemos recorrer, entre otros encantos de la isla que vale la pena visitar mas alla de sus atractivos naturales que por cierto nos empujan mas que nada hacia las playas y el extraordinario y cristalino mar... sobre ello nos encargaremos en la siguiente publicacion de Curacao...