Santa Marta



Constantemente hablamos de las grandes facultades de la gente colombiana a la hora de recibir turistas de todas partes del mundo, y si a eso añadimos además las bellezas naturales e importancia histórica con las que cuenta una ciudad como las de la que hablaremos hoy, realmente el resultado es un sitio imposible de eludir a la hora de visitar estas generosas tierras.

La ciudad se encuentra sobre la bahía del mismo nombre, que es bañada durante todo el año por el Mar Caribe, otorgando un plus a la gente que allí se dedica al recibimiento de visitantes. Además cuanta con una particularidad muy importante que está íntimamente relacionada con la diversidad del territorio propio de la zona.

Si bien la mayor parte de la ciudad se ubica al mismo nivel del mar, el Pico Cristóbal Colón, el más alto de todo el país, llega a superar los 5.000 metros de altura, brindando todas las posibilidades de relieve a la ciudad. El clima promedio del año es sensiblemente inferior a los 30º C y suele ser bastante seco, por lo que se antoja ideal de cualquier forma.

La Perla de América, como es reconocida por la gente de la zona, cuenta además con muchas de las playas más tranquilas de esta parte del mundo, por lo que se trata de un lugar especialmente diseñado para bañistas, que además cuentan con hermosos paisajes naturales y pequeños ríos, la mayoría de ellos los cuales nacen en la Sierra Nevada de Santa Marta. El slogan publicitario de las autoridades municipales es La magia de tenerlo todo.



Una de las ciudades más conocidas de este Colombia, que se ha convertido en uno de los centros turísticos más visitados de Sudamérica gracias a ser bañadas sus playas por las aguas del Mar Caribe, una de las más hermosas del mundo. Santa Marta se encuentra en el departamento de Magdalena, en uno de los puntos más al norte del territorio colombiano.

Esta ciudad fue denominada en su momento como la perla de América, por sus bellísimos paisajes naturales, como las siempre limpias playas y el mar con un oleaje prácticamente inexistente. Además, a pocos kilómetros pueden encontrarse bosques tupidos, que han avanzado notablemente en los últimos años debido al desarrollo del turismo relacionado a la ecología.

De hecho, una gran parte de la población de Santa Marta vive gracias a la constante llegada de turistas, ya que se dedican muchos de ellos a industrias relacionadas con la hotelería, excursiones y demás actividades relacionadas al arribo de visitantes. La ciudad suele ofrecer sus posibilidades para los turistas bajo el lema La magia de tenerlo todo, que muy buen resultado viene dándole hasta el momento.

Además de las playas, podemos encontrar para quienes gustan de las construcciones arquitectónicas y la historia, lugares como la Ciudad Perdida y el Parque Nacional Natural Tayrona, dos posibilidades distintas al mar y la arena. En la gastronomía, son comunes los platos con pescados y mariscos, otras de las delicias de la ciudad, que repetimos, constituye un lugar imperdible en el mundo.