Cuba

Este bellísimo paisaje natural cubano, se encuentra ubicado en la provincia local de Matanzas, ocupando una superficie de casi 1.000 hectáreas, en las que destaca sobre todo la exótica flora y fauna que allí puede distinguirse, además claro, de los restos arqueológicos que dominan la región, y de la especie vegetal endémica denominada “melocactus matanzanus león”.
Uno de los grandes atractivos de este sitio es, sin dudas, la gran cantidad de espectacular paisajes que se forman en su interior, especialmente a partir de los márgenes de los ríos que allí se encuentran, el Yumurí y el Bacunayagua, los cuales desembocan en la costa septentrional del territorio matancero.
En cuanto al nombre del valle, la leyenda indica que en el lugar existía antiguamente una población india, en la cual había una princesa, quien lastimosamente cayó desde una de las colinas del Valles hasta el fondo del mar. Durante su caída, aparentemente habría gritado “Yu Murí” (Yo Morí), inmortalizando de esta manera no sólo su historia sino también el nombre del lugar.
En cuanto a las construcciones que allí pueden verse, destaca el llamado “Mirador de Monserrate”, un antiguo muro que circunda la elevación, y que es denominado así ya que lo erigieron inmigrantes catalanes en honor a esa advocación de la Virgen.

Esta playa es una pequeña porción de tierra ubicada el margen oriental de la Bahía de Cochinos, al centro sur de Cuba, es actualmente uno de los principales centros turísticos de toda Cuba. Su gran atractivo tiene que ver con el estar emplazada en uno de los mayores humedales del mundo, denominado “la Ciénaga de Zapata”.
Cabe destacar de todas formas, que el reconocimiento internacional le llegó a este sitio en 1961, cuando fue escogida como uno de los puntos de desembarco para la invasión de Bahía de Cochinos.
En ese momento, se produjo la invasión de 1500 exiliados cubanos, coaccionados por el gobierno de los Estados Unidos, y una lucha que aún hoy puede observarse gracias al museo local.
Gracias a la masiva llegada de visitantes al lugar en los últimos años, se ha desarrollado allí un amplio espectro relacionado con esta industria, basado sobre todo en las ofertas de alojamiento en hoteles que también promueven los paseos y excursiones en la región, bajo la oferta que conjuga naturalmente la aventura y los paisajes únicos.
Por último, ha de destacarse que incluso el mismo cantautor cubano Silvio Rodríguez escribió una canción denominada “Playa Girón”, que si bien por momentos parece hacer referencia al espacio turístico, también tiene algunas menciones acerca de lo que fue la batalla ganada por los cubanos.

Conocido por sus siglas, “MNBA”, este museo de arte de carácter público, se encuentra situado en la capital cubana, La Habana, siendo manejado por el Ministerio de Cultura local, y enclavado en dos edificios que se hallan en la cercanías de otro paisaje turístico de excepción, como sin dudas lo es el Paseo del Prado.
Incluso, con el correr del tiempo, ambos espacios han sido divididos definitivamente. Es por ello que se manifiesta que en el primero, denominado “Palacio de Bellas Artes”, se encuentran las obras relacionadas al arte cubano, y en el segundo, el “Palacio del Centro Asturiano”, que se dedica al arte universal.
El espacio es conocido a nivel continental, ya que en el pueden verse algunas de las mayores colecciones de pinturas y esculturas de América Latina, siendo además el de mayores dimensiones del Caribe.
Inaugurado en 1913, actualmente sus colecciones tienen unas 45 mil piezas, y se ha instalado también un teatro, en el que se desarrolla un extenso programa cultural, que incluye exposiciones transitorias, conciertos y reuniones, entre otras actividades.
Por último, también se ha instalado allí el Centro de Información de Antonio Rodríguez Morey, un centro de referencia para las artes visuales en el país, que posee una biblioteca con más de 120 mil volúmenes.

Ubicado en la provincia cubana de Pinar del Río, en la parte occidental del territorio cubano, este valle se halla tras la Sierra de los órganos, una pequeña cadena montañosa que desde 1999 ha sido considerada como Parque Nacional y Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, debido a las bellezas naturales que se enmarcan en su interior.
Este valle adquiere el nombre de Viñales en consideración del municipio en el que se encuentra dentro de la provincia, con una superficie de más de 740 kilómetros cuadrados. Lo interesante de la visita al lugar es que el poblado local conserva los asentamientos de agricultores, que se ven representados a los lados de las pocas calles delimitadas.
Además, los paisajes naturales se multiplican de forma increíble llenando los ojos del viajero, en un espacio que durante el período Jurásico este territorio estuvo compuesto por mar, deltas y llanuras del desaparecido continente. También en las calizas pueden verse restos de animales terrestres y peces.
Algunos de los tramos más impresionantes para recorrer son “la Cueva del Indio”, que ofrece un río subterráneo; “el Rancha San Vicente”, y el “Mirador de los Jazmines”; sin dejar de mencionar tampoco las formaciones montañosas denominadas mogotes.

Este importante espacio cultural de la ciudad de Manzanillo (Cuba), es además a día de hoy uno de los principales sitios turísticos de la región, lugar que ha ido ganando de forma permanente desde su inauguración en septiembre de 1856, con el estreno de la obra “El arte de hacer fortuna”, del español Tomás Rodríguez Díaz y Rubí.
Lo interesante del caso, y uno de los ejemplos que demuestra hasta que punto los principales patriotas cubanos estuvieron relacionados con el Teatro, es que Carlos Manuel de Céspedes, considerado el Padre de la Patria, se desempeñó en aquellas ocasión como director de escena, además de representar el personaje de Facundo Torrentes.
Por otro lado, aunque el espacio estuvo fuera de servicio durante más de tres décadas, hacia el año 2002 la Sociedad Filarmónica de Manzanillo escogió este coliseo de la cultura para poder comenzar a realizar sus funciones en un espacio más amplio. Para ello, se produjo una restauración casi total del lugar, antes de ser reabierto al público.
En la actualidad, los visitantes que llegan a Cuba y pretenden conocer más acerca del teatro en aquel país, bien optan por este sitio, o por los otros tres destacados: el Teatro Villanueva en La Habana, el Teatro Reyna en Santiago de Cuba y el Teatro Tomás Terry en Cienfuegos.

El denominado “Paseo del Prado”, de La Habana, es fundamentalmente una avenida de la capital cubana, que actualmente destaca por la constante exposición de muestras y ventas de obras de arte de todo tipo, además de la realización de distintas actividades culturales, siendo también fuente de inspiración para otros parques en Centroamérica.
Su historia, no obstante, comienza en 1772, cuando el arquitecto francés Jean-Claude Nicolas Forestier ideó un proyecto para la construcción de una de las avenidas más importantes de La Habana y quizás en América Latina. Para realzar su valor, se establecieron algunos bancos de mármol traído de Europa, y se plantaron numerosas especies de árboles.
En ese momento se conocía al paseo como “Alameda de Extramuros”, o “de Isabel II”,obteniendo su primer nombre porque el mismo se hallaba fuera de la protección que ofrecían las murallas que rodeaban la ciudad.
Como aspecto decorativo, y también para otorgar cierto “cuidado” el lugar presenta ocho estatuas con figuras de leones, hechas de bronce que parecen custodiar el paseo.
Para 1928, se encargó a los escultores Jean Puiforcat y Juan Comas, el esculpir los leones, dándoles una mayor escala, y desde entonces se han convertido en la postal más famosa del paseo, que se encuentra dividido en cuatro secciones: el “Paseo”, el “Parque Central”, la “Explanada del Capitolio” y la “Plaza o Parque de la Fraternidad”.

Esta ciudad cubana, una de las que se encuentra dentro del circuito de turismo emergente en el país, cuenta con una población fija de poco más de ocho mil habitantes.
Su nombre se debió a la existencia en el lugar de unas lagunas de este color en la zona. Posee algunas características naturales que la hacen amena para los recién llegados, como su temperatura promedio de 24ºC, o la calma y tranquilidad que transmite todo el lugar.
Uno de los atractivos más elogiados con los que cuenta, es la fuerte diversidad tanto de especies de animales como de plantas que existe en la zona. La flora se concentra especialmente en el sur de la ciudad, y gran parte de ella se encuentra protegida en distintos parques naturales, mientras que la fauna está formada básicamente por patos silvestres, cocodrilos, guayacanes, aves cantoras, garzas y otras aves locales.
También existen en este poblado una buena cantidad de obras que han sido consideradas Patrimonio de la Ciudad, entre las que destaca el famoso obelisco dedico al héroe revolucionario José Martí, que se encuentra situado en el “Caminito de la Habana”, donde vivió este personaje en 1862; y el obelisco a los mártires de Girón, dedicado a los combatientes Roberto Senarega del Sol, Julio Padrón Armenteros y Dagoberto Rojas, caídos en este sitio, el 17 de abril de 1961.

El también conocido como Fuerte de Santa Dorotea de la Luna de la Chorrera, es uno de los destinos turísticos alternativos de Cuba, siendo que fue construido en 1646, y forma, junto al Torreón de Cojímar, una fortaleza que tenía como principal misión el proteger a lo que hoy es La Habana, ciudad capital del país. Incluso, se buscaba evitar que los barcos enemigos a España llegasen a la desembocadura del río Almendares, de agua dulce.
De todas formas, cuando los ingleses tomaron la capital, el torreón sufrió inevitablemente muchísimos deterioros, aunque el recinto que puede verse hoy en día fue prácticamente remodelado en su totalidad cuando el gobierno volvió a manos de los españoles.
Cabe destacar además, que este sitio originalmente poseía forma redonda, al igual que las torres que existían en las costas de España, estaba artillado y tenía capacidad para 50 hombres.
Se trata de un paseo turístico de excepción, ya que si bien la gran cantidad de viajeros que llegan a Cuba cada año lo hacen en temporada alta y para disfrutar de las virtudes del Caribe, este sitio se mantiene en su lugar todo el año, recibiendo a un buen número de curiosos y de especialistas en la materia. El mismo puede ser visitado todos los días de la semana, mientras que el ingreso es gratuito para todo el mundo.

Este municipio de la Provincia de La Habana que limita al suroeste con el de Playa, se encuentra separado de la región de tierra que lo circunda por el Río Almendares. Las primeras poblaciones en el lugar, que hoy está considerado un escaparate turístico de ensueño, se asentaron allí entre los siglos XVI y XVII.
Su historia comienza cuando el ayuntamiento de La Habana otorga al presbítero Francisco Zayas Bazán unos terrenos como a tres leguas de la capital en los que dicho cura decide fundar un poblado. No obstante, el sitio adquiriría notoriedad recién en 1789, cuando se eleva su iglesia a parroquia bajo la advocación de San Francisco.
En la actualidad, se trata de un sitio algo extraño, ya que allí se hallan los centros de mayor especialización en todo el país para el cuidado y tratamiento de personas con retraso mental, por lo que el movimiento de personas que entran y salen a la provincia es constante, y entre ellos se incluye una buena cantidad de turistas.
Cuenta, entre sus sitios a visitar, con la Universidad Tecnológica de la Capital Cubana, el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, la escuela clásica de Artes Plásticas conocida como San Alejandro, y por último, una dependencia del Ballet Nacional de Cuba que dirige la hija de Alicia Alonso, Laura Alonso. Su flora y su fauna también hacen las delicias de los viajeros por su variedad y riqueza.

Esta ciudad cubana, que se halla a unos siete kilómetros de la capital La Habana, forma parte del municipio de La Habana del Este, y cuenta con cerca de 20.000 habitantes.
Destaca como destino turístico por poseer algunas de las ventajas que presenta la capital, pero sin haber perdido ese encanto natural que Cuba posee, y que está más latente aquí, ya que a pocas cuadras a la redonda encontrarás cientos de territorios prácticamente vírgenes.
Una de las cualidades más importantes de este sitio para atraer turistas es sin dudas la impresionante fauna que existe en Cojímar, donde destacan, no obstante, los insectos, como hormigas, termitas, cucarachas, pulgones y abejones entre otros.
También pueden verse alacranes en abundancia, mientras que entre los vertebrados podemos encontrar mucho lagartos y aves insectívoras, que lógicamente están de para bienes.
Además, uno de los paseos más comunes en este sitio es el de la llamada Micro Reserva Natural Valle de Cojímar, con una extensión de más de cinco kilómetros. Su vegetación está caracterizada como bosque en galería,por lo que allí se generan una serie interminables de hermosos parajes para los turistas.
Destacan también los muchos cultivos frutales, que destacan en la zona, sobretodo en los márgenes del antiguo cauce del río.

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